El grito y la guerra de Independencia, plasmados en obras de artistas plásticos
Comunicado No. 1422/2010
15 de septiembre de 2010
***Diego Rivera, el más prolífico muralista que documentó pasajes de la historia
La historia del México de hace 200 años quedó plasmada en representaciones artísticas, como son murales, grabados e ilustraciones. Obras de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Juan O´ Gorman, Alfredo Zalce y Jesús Helguera son de las más destacadas que se generaron a partir del llamado que el cura Miguel Hidalgo y Costilla hizo al pueblo con el fin de desconocer a la autoridad virreinal de la Nueva España: “Viva la Virgen de Guadalupe y muera el mal gobierno”.
Son variados y diversos los pasajes históricos que recoge la plástica mexicana, a partir del 15 de septiembre de 1810 con el que inicia la guerra de Independencia y que culminará con la firma del Tratado de Córdoba, el 24 de agosto de 1821, y la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, el 27 de septiembre del mismo año.
Es en este contexto en el que también el investigador y curador Ricardo Pérez Escamilla abrió el pasado 11 de este mes su exposición México, México, México. Códice de nuestros símbolos patrios, que se presenta en las explanadas del Palacio de Bellas Artes y del Museo Nacional de Arte (Plaza Tolsá).
Integrada por más de 100 imágenes –seleccionadas de una serie de 500- de obras de arte reproducidas digitalmente en gran formato para su exhibición en espacios abiertos, esta muestra hace un recorrido por los símbolos patrios nacionales interpretados por artistas como Gerardo Murillo (Dr. Atl), Saturnino Herrán, Diego Rivera, José Clemente Orozco, José Guadalupe Posada, Carlos Orozco Romero, Rufino Tamayo, Roberto Montenegro, Walter Reuter, Fermín Revueltas, Miguel Covarrubias, entre otros artistas de los siglos XIX y XX mexicanos.
Quizá por su gran formato, su riqueza temática y narrativa, los murales son las obras creativas que más perduran en la memoria colectiva de los mexicanos. El Muralismo es un movimiento artístico que comienza a consolidarse a partir de la Revolución de 1910 y que halló en José Vasconcelos, primer secretario de Educación Pública, su máximo impulsor.
Plasmada en techos, paredes de interiores y fachadas de edificios públicos, este movimiento artístico heredó a México una extensa producción artística. El fin era desarrollar un arte monumental que educara al pueblo en su historia y su cultura. Así, entre una gran diversidad de temas se encuentra la independencia, la conquista, las tradiciones nacionales, la revolución y los héroes de la historia.
Diego Rivera es considerado el más prolífico de los muralistas. De manera excepcional documentó pasajes de la historia mexicana en murales que se encuentran en la sede de la Secretaría de Educación Pública y en el Palacio Nacional, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
El año pasado, el mural Historia de México, de Diego Rivera, ubicado en Palacio Nacional, fue sometido a un proceso de restauración y conservación para devolverle su esplendor. Esto forma parte del esfuerzo de las autoridades por mantener en buen estado este tipo de creaciones dada su importancia. El coordinador del proyecto, Alejandro Morfín declaró que este mural “es una visión del México anterior y el actual, pero más que nada es una visión histórica de hechos y acontecimientos de movimientos sociales, y sobre todo la presencia del ser humano alcanzando la meta que es la libertad del trabajo”.
Por su parte, Orozco desplegó un trabajo meritorio con el que perfiló, entre otros temas, pasajes y figuras prominentes de la historia mexicana, tal es el caso de los murales pintados en Guadalajara, tanto en el Hospicio Cabañas, como en otras instituciones; sobresalen las múltiples interpretaciones del padre Hidalgo en diferentes acciones. La mayoría de su producción mural se encuentra en el Estado Jalisco.
De acuerdo con el especialista, Siqueiros fue el más innovador con las técnicas y materiales. Sus obras con un impresionante lenguaje visual nos llevan por temas sociales e históricos tratados con gran autenticidad. En el Museo de Historia ubicado en el Castillo de Chapultepec, las paredes del primer piso vibran ante el mural Del Porfirismo a la Revolución (1960), donde se recrean importantes procesos históricos de México. El mural Nueva Democracia (1944), en una de las paredes del Palacio Nacional de Bellas Artes, es otra de sus obras descollantes, una interpretación única y de enorme fuerza expresiva.
Los murales de México constituyen extraordinarias crónicas de la historia y la cultura de la nación. A través de las formas artísticas nos entregan imágenes de gran elocuencia que narran fragmentos indispensables en la consolidación de la nacionalidad mexicana. Por ello es justo mencionar al pintor y arquitecto Juan O´Gorman con su mural Retablo de la Independencia, ubicado en el Castillo de Chapultepec, así como el maestro Alfredo Zalce, quien resalta por sus murales en el Palacio de Gobierno de Morelia, en los que la iconografía recrea la cultura michoacana de manera espléndida.Especial atención merece la pared central del cubo de la escalera, donde aparecen Hidalgo y Morelos, con firmeza, llamando a la lucha.
Por su parte Jesús Helguera divulgó sus obras en almanaques. Algunas de las más conocidas son: El abrazo de Acatempan, La Patria y el niño, La Fundación de México-Tenochtitlan y Miguel Hidalgo y Costilla con un estandarte de la Virgen de Guadalupe en la mano izquierda, la mano derecha alzada al aire, y a sus pies cadenas rotas.
Artes plásticas y fotografía