El Congreso levant un gran bloque en la construccin de la nueva mstica feminista: Soledad Loaeza 11/marzo/2011 00:00 Libros, revistas y literatura La vida profesional y familiar forman parte de la experiencia intelectual de las mujeres, en este sentido, más diversa, más rica y más desafiante que la experiencia masculina; uno de los aciertos de política pública más notable del Estado Mexicano -y más exitoso- ha sido la política de planificación familiar que se inició a mediados de los años setenta y que está en la base del muy importante aumento del porcentaje de mujeres en la educación y en el mercado de trabajo, expuso la politóloga e investigadora del Centro de Estudios Internaciones de El Colegio de México Soledad Loaeza, al participar en la mesa de Conclusiones del Primer Congreso Internacional La Experiencia Intelectual de las Mujeres en el Siglo XXI, organizado por Conaculta, y que se realizó del 7 al 11 de marzo en el Palacio de Bellas Artes. Soledad Loaeza rindió homenaje a las mujeres que se han sobrepuesto a la violencia, a las dictaduras y al exilio y quienes la miseria y la ignorancia siguen tapiando la entrada a una vida mejor. Espero sinceramente que nuestros trabajos, aquí, de alguna manera contribuyan a abrir más puertas y a estrellar techos de cristal. "Se está construyendo una nueva mística femenina –expuso la profesora de ciencia política y relaciones internacionales del Colmex-- y este Congreso es un gran bloque en esa construcción, pero este trabajo, hay que saberlo, es un proceso cultural de muy largo plazo y ahora esta nueva mística femenina está en nuestras manos, las manos de las mujeres". No obstante los avances, muchas son todavía las acechanzas y no falta quien quiera echarnos para atrás; por lo tanto, hay que estar alertas porque apelarán a la religión o incluso a propósitos de liberación para echarnos para atrás, advirtió Soledad Loaeza. Nubia Macías, directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, expuso por su parte que desde las diferentes posiciones que ocupan las mujeres hoy se ubican en toda Iberoamérica en los diversos terrenos profesionales en la producción del conocimiento y de la investigación. "Somos generadoras de transformación social, de opinión pública y de educación". Entre las ideas que resaltó, generadas en el Congreso fue la defensa que se hizo de la escritura, del pensamiento y de la creación más allá del género”, reflexionó Nubia Macías. Carmen Moreno Toscano, secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana de Mujeres desde 2009 y primera mujer designada embajadora eminente de México, se refirió al camino intelectual que se trazó en el Congreso, instó a eliminar la violencia contra las mujeres y a la necesidad de desarrollar las leyes de igualdad y eliminar todas las formas de discriminación. "Acabar con los feminicidios y con todas las formas de violencia –pidió Carmen Moreno Toscano. Eliminar el tráfico ilícito de armas ayudaría a disminuir la severidad de la violencia contra las mujeres, para ello también resulta urgente lograr la ratificación, por los Estados Unidos, de la Convención Interamericana contra el tráfico ilícito de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, que la OEA auspició y que ya ha sido ratificada por 30 países de América Latina y El Caribe. “También es urgente que todos los países del hemisferio establezcan un plan de acción para instrumentar las resoluciones del Consejo de Seguridad sobre mujeres, paz y seguridad, que son obligatorias y entrenar a policías, ministerios públicos, fuerzas del orden del poder judicial con una perspectiva de género, de manera tal que puedan reconocer y atender en forma apropiada todos los problemas que acarrea la violencia contra las mujeres”, señaló Moreno Toscano. En tanto, Sara Sefchovich traductora, escritora y articulista hizo una relatoría precisa de todo lo visto en el congreso y resumió que “lo que aprendimos, lo que se ha conseguido para las mujeres y lo que cada una de nosotras ha conseguido para sí misma, se lo debemos a las que nos antecedieron, desde Sor Juana, hasta nuestras abuelas, desde las sufragistas hasta las feministas: aprendimos que la democracia es lo que queremos y es lo que necesitamos, porque sólo en ella se enfrentan y resuelven los verdaderos problemas de las mujeres”. “Para que la democracia sea real y para que las palabras igualdad, equidad, respeto a la diversidad no sea vacías, hay que conseguir leyes y políticas públicas específicas de una agenda de mujeres y que signifiquen cosas muy concretas y precisas: educación, trabajo, servicios, apoyos, oportunidades. Mientras eso no suceda, debemos pensar la igualdad desde la desigualdad, el centro desde las márgenes; nuestra situación de privilegio de las que estamos aquí, desde la situación de infierno en que viven millones que están allá afuera, destacó Sara Sefchovich.