“José Guadalupe Posada, un gran caricaturista profesional del siglo XIX”
Comunicado No. 709/2010
13 de mayo de 2010
***Rafael Barajas El Fisgón dio la conferencia La caricatura política del siglo XIX en el Munal
***Expuso que el grabador no fue un precursor de la Revolución; en su época fue ignorado por las élites
Fue un artista muy popular, incluso uno de los pocos caricaturistas profesionales del siglo XIX. Sin embargo, José Guadalupe Posada fue ignorado por las élites, de ahí que no se escribiera tanto de él, expresó Rafael Barajas El Fisgón durante la conferencia “La caricatura política del siglo XIX” que ofreció este miércoles en el Museo Nacional de Arte (Munal) de INBA-Conaculta.
Durante dos horas Barajas, quien lleva varios años realizando investigaciones en torno a la caricatura de este periodo histórico mexicano, expuso una serie de imágenes de José Guadalupe Posada al tiempo que iba compartiendo reflexiones en torno a su contenido que, desde su punto de vista, es reflejo fiel de su postura ideológica y política.
Confiesa que se detuvo en la figura de Posada por ser uno de los personajes más atractivos y apreciados por la sociedad. Además, porque irónicamente es uno de los más célebres pero de los menos conocidos, pues hay obras suyas de las que sólo se percataron los especialistas.
En su opinión, si no hubieran existido estudiosos de la época Posada hubiera quedado en el anonimato. Por fortuna, hubo personas como el Dr. Atl que empezaron a revalorar el arte popular, como el legado por el grabador.
Para introducir a los asistentes a la charla en la vida profesional de esta figura, el ponente hizo un breve recorrido por las principales publicaciones donde colaboró, como El Jicote en Aguascalientes, La Patria Ilustrada en la Ciudad de México, donde tuvo contacto con dos grandes corrientes (la caricatura política y la caricatura costumbrista), así como en El Fandango.
Fue en La Patria Ilustrada donde apareció la primera imagen de lo que hoy conocemos como La Catrina, la imagen más emblemática de la obra de Posada. Mientras que en El Fandango se convierte en un ferviente defensor de los obreros.
Durante su investigación sobre Posada, Barajas se encontró con un discurso dominante que coloca al grabador como el gran precursor de la Revolución, tesis en la que no concuerda porque después de analizar las imágenes que legó, puede asegurar lo contrario.
Y es que las caricaturas que pintó con la figura de Porfirio Díaz no son tan radicales o críticas como se pensaba, de hecho, es muy moderado y caudaloso con cada línea, con cada expresión, con el humor utilizado, explicó Barajas.
“Evidentemente Posada fue un gran caricaturista que criticó la sobreexplotación obrera y toda esa serie de problemas sociales de la época, pero jamás lo atañe al sistema sino a la naturaleza humana. Puedo decir que fue un artista revolucionario porque trabajó para la gente pero no fue el héroe revolucionario que nos pintaron”.
Barajas consideró que si le atribuyeron esa imagen al grabador es porque así les funcionaba mejor en ese tiempo, porque “no metía tanto ruido” como lo hubieran hecho otros caricaturistas que sí fueron precursores de la Revolución, como Daniel Cabrera o Jesús Martínez, por mencionar algunos.
Frente a ese panorama el caricaturista denuncia: “Es increíble que nadie haya estudiado esto a fondo, no puede ser que nos hayamos tardado tanto en saberlo”.
Finalmente Barajas señaló que, más allá de la postura que hubiera tenido Posada, el hecho de que sus hojas volantes tuvieran una gran circulación en la población habla de un artista que no sólo fue apreciado por la gente sino que fue una carta fuerte para los editores de publicaciones, de ahí que sea importante estudiar a fondo a un personaje tan singular como él.
Museos, galerías y arquitectura
Artes plásticas y fotografía